miércoles, 3 de agosto de 2016

Motivación

 El término motivación hace alusión al aspecto en virtud del cual el sujeto vivo es una realidad autodinámica que le diferencia de los seres inertes. El organismo vivo se distingue de los que no lo son porque puede moverse a sí mismo. La motivación trata por lo tanto de esos determinantes que hacen que el sujeto se comporte de una determinada manera teniendo en sí mismo el principio de su propio movimiento.
Tradicionalmente hemos confundido motivación con el arte de estimular y orientar el interés del alumno hacia el trabajo escolar. Intento que queden claros ambos conceptos, en el mismo nivel real que deben quedar claras las actividades que corresponden al profesor que las que corresponden al alumno.

Motivación y sus usos en el proceso de enseñanza-aprendizaje

 El tema de la motivación ha sido interés de muchos especialistas desde tiempos muy antiguos, por cuánto conocer al hombre, cómo piensa, cuáles son sus necesidades, por qué actúa de determinada manera, por qué prefiere o no ciertos objetos, cómo y hacia dónde se proyecta, ha resultado ser centro de atención desde los inicios de la investigación.
    En el proceso de enseñanza aprendizaje la motivación juega un papel importante en la actuación del individuo, al igual que en todas las esferas de actuación del hombre. La motivación ayuda al logro de los objetivos de dicho proceso. Los alumnos realizan una u otra actividad satisfactoriamente si el nivel de motivación hacia la misma es adecuado.

 Si bien hace el proceso de calidad esta cualidad, el mismo ha de estar matizado por la preparación que el profesor realiza en conseguir estos propósitos. La motivación hacia el estudio es un proceso general por el cual se inicia y se dirige una conducta hacia el logro de una meta en aras de elevar el aprendizaje en una asignatura, a partir de lograr la motivación hacia el mismo.
    La actividad del profesor y sus relaciones con el alumno se convierten en elemento motivacional. La muestra de apatía, las decisiones injustas e incluso una presencia personal inadecuada no estimulan al alumno e influye negativamente en su estado de ánimo. Por el contrario, la actividad del profesor ha de caracterizarse por su disposición ante el trabajo, su trato afable y firme, por introducir medidas para animar a sus alumnos, por brindar la ayuda oportuna a los que presentan dificultades.
La forma de orientación, ejecución y control del aprendizaje en cada asignatura propicia una forma determinada de vínculo de los educandos con el sistema de contenidos que están en la base del desarrollo de los procesos y propiedades cognitivas y que adquieren para ellos un determinado sentido psicológico.
    Cuando los estudiantes tienen la posibilidad de indagar, de confrontar criterios y puntos de vista, se acrecienta su interés por aprender y esto contribuye a desarrollar motivaciones más profundas intensivas hacia el aprendizaje y una mayor implicación de los mismos en el Proceso Docente Educativo, los alumnos asumen mayor responsabilidad en su propio aprendizaje. Se percatan de que sólo pueden aprender si lo hacen por sí mismos, si se implican activa y voluntariamente en el proceso.
 El profesor debe proporcionarle oportunidades para que decidan lo que necesitan saber y les ayuda a desarrollar estrategias para resolver; mientras que los alumnos deben ser capaces de probar la significación y la justificación de aquello que aprenden, esto le crea conocimientos.

Desarrollo
     La motivación por el estudio permite profundizar en temas que no se dominan, resaltando el papel del maestro como elemento determinante para el desarrollo de los intereses cognoscitivos, los cuales varían en dependencia de las características del estudiante.
       Está estrechamente relacionada con la actividad intelectual y formativa que genera el proceso de enseñanza aprendizaje. Si se logra motivar a los estudiantes por las actividades de aprendizaje como son; visitas de interés y el desarrollo de actividades experimentales, entre otras propias que el profesor sea capaz de concebir, el aprendizaje será efectivo y dejará un resultado, en términos de conocimientos, habilidades, vivencias y motivaciones, que incidirán positivamente en su comportamiento intelectual y en su actitud ante la búsqueda de otros conocimientos.
Tener un estudiante motivado significa -para mí como facilitador – llegar a entender mi misión, donde el centro del proceso son los estudiantes y no el docente, entender esa relación, posibilita establecer empatía y confianza con ellos. Ahora bien, ¿cómo llegar a permear los niveles de motivación del estudiante? Esto lo podemos lograr, conociendo muy bien el tema a tratar, enseñando con el ejemplo, respetando al estudiante, enseñando habilidades para resolver problemas, instrumentando la participación, construyendo mecanismos de evaluación válidos, mostrando entusiasmo en mi labor y enseñando a través de preguntas.
De esta manera, por ejemplo, puedo captar que el estudiante se presente más dispuesto y receptivo con la información que se le está compartiendo. Se trata de realizar un diálogo permanente con el dicente. Desde esta perspectiva, los niveles de motivación hacia la escucha, asimilación de conceptos, participación y aporte, son mucho más significativos.

Conclusiones

    La motivación hacia el estudio les brinda a los estudiantes las habilidades y hábitos necesarios para la apropiación de los conocimientos básicos para enfrentar determinadas tareas con éxito.
    De forma general pudiéramos definir la motivación en el ámbito escolar como un proceso psicológico que se basa en la esfera afectiva de la personalidad y permite la orientación dinámica de la actividad hacia un objetivo determinado, condicionada esta por las necesidades y motivos de aprendizaje, movilizando y manteniendo su actitud ante el estudio.
En la medida que la misma se dirija de forma correcta a un objetivo bien definido, la actividad educativa se hará más independiente y su resultado será óptimo, de hecho nuestro país es un ejemplo de ello y como toda obra humana requiere de nuevas transformaciones para obtener resultados superiores en esa vital esfera, en la cual se edifica día a día, curso a curso, con todos y para el bien de todos.